
Hay una idea equivocada que ha perseguido al sampler desde el primer día. Mucha gente sigue pensando que es una máquina para copiar sonidos, una herramienta para quien no sabe tocar un instrumento. Un atajo creativo. Sin embargo, basta con recorrer la historia de la música popular para entender que ocurre exactamente lo contrario. El sampler nunca ha tratado de sustituir la creatividad, sino por el contrario, de ampliar la memoria. Es una forma de escuchar el pasado para construir algo aún inexistente. Cada fragmento recuperado es un diálogo entre generaciones, una conversación silenciosa entre músicos que jamás llegaron a conocerse. Porque las canciones, igual que las personas, nunca desaparecen del todo. Permanecen escondidas esperando que alguien vuelva a encontrarlas. Quizá por eso el verdadero protagonista de esta historia no es una máquina, ni siquiera tres discos extraordinarios. El verdadero protagonista es la memoria. Esa biblioteca infinita donde ningún sonido se pierde para siempre.

Nuestro viaje comienza en Nueva Orleans, una ciudad donde el ritmo parece alimentar el aire que se respira. Allí, The Meters construyeron durante los años setenta un lenguaje completamente nuevo. Mientras otros grupos buscaban canciones grandilocuentes, ellos eligieron reducir la música al groove más exquisito. Bajo, batería, guitarra y órgano se ensamblaron como un mecanismo de relojería indestructible. Con su album “Rejuvenation “(1974) su lenguaje alcanzó probablemente su máxima expresión. Canciones como “People Say”, “Just Kissed My Baby” o “Hey Pocky A-Way” contienen algunos de los compases más reutilizados de toda la historia de la música moderna. No porque fueran éxitos masivos, sino porque esconden algo mucho más valioso: espacio. Cada silencio, cada golpe de caja, cada línea de bajo parece pedir a gritos ser reutilizada. Décadas después, productores de hip hop, R&B, acid jazz o electrónica han encontrado en esos surcos un arsenal prácticamente inagotable, no con la idea de copiar a The Meters, sino quizás, para conversar con ellos.
Lo fascinante es que, cuando aquellos músicos grabaron esos discos para Josie Records, nadie podía imaginar que estaban componiendo el ADN de buena parte de la música de las siguientes cinco décadas. Public Enemy, A Tribe Called Quest, N.W.A., Ice Cube, Queen Latifah, Beastie Boys, LL Cool J, EPMD o De La Soul han reconstruido nuevas canciones sobre aquellos grooves aparentemente sencillos.De ese modo, el funk morfó de género musical a biblioteca pública de ritmos. Cada sampler funciona como una excavación arqueológica donde los productores retiran cuidadosamente capas de polvo hasta encontrar un pequeño fragmento de historia todavía vivo. Y de ese modo se entiende que un mismo compás pueda tener varias vidas o que una batería grabada en 1974 podía seguir respirando más de cincuenta años después sin perder una sola gota de su fuerza original.

Cuando más de veinte años después aparece “Endtroducing….. “ (1996), DJ Shadow llevó esa idea hasta un territorio completamente distinto. El disco no sólo fue construido casi exclusivamente mediante samples sino que cimentado con recuerdos. Shadow pasó días enteros rebuscando material que nadie quería en tiendas de vinilos de segunda mano de California. Bandas sonoras olvidadas, jazz experimental, rock progresivo europeo, spoken word, psicodelia, soul, librerías musicales, grabaciones educativas…, se convertirían en materia prima, de tal forma que su estudio tendía más el archivo de un bibliotecario obsesionado que el laboratorio de un productor de hip hop. El resultado fue un álbum que suena como la memoria de alguien que había vivido mil vidas distintas, sin exhibicionismo técnico , sólo pura narrativa donde cada fragmento seleccionado genera un nuevo significado al mezclarse con otro completamente diferente.
Por eso “Endtroducing…..” sigue resultando tan emocionante casi treinta años después. DJ Shadow no utilizó el sampler para demostrar cuánto sabía de música. Lo utilizó para demostrar cuánto podía sentirse a través de ella. Escuchar “Building Steam With A Grain Of Salt”, “Midnight In A Perfect World” o “Stem/Long Stem” es parecido a recorrer una ciudad desconocida donde todas las calles despiertan un extraño sentimiento de familiaridad. Sabemos que hemos oído esos sonidos antes, aunque no recordemos exactamente dónde. El disco convierte la nostalgia en un instrumento musical. Nos enseña que recordar también puede ser una forma de crear, redefiniendo el papel del coleccionista de disco, el cual pasa de acumular vinilos únicamente para escucharlos, a conservarlos por la posibilidad creativa tan no descubierta y latente en sus grooves.

Cinco años después llegó otro golpe de efecto. Si DJ Shadow había enseñado que el sampler podía contar historias, The Avalanches decidieron demostrar que podía construir universos enteros. “Since I Left You” (2000) parece desafiar cualquier lógica conocida. Se calcula que contiene varios miles de samples diferentes, ensamblados con una naturalidad casi imposible de explicar. El álbum fluye como una emisora de radio que atraviesa décadas, países y estilos musicales sin detenerse entre medias. Swing, disco, soul, exotica, música latina, pop, electrónica, bandas sonoras y voces perdidas en antiguos vinilos aparecen y desaparecen formando una corriente continua de recuerdos compartidos. Lo extraordinario no es la cantidad de muestras utilizadas, es que al terminar el disco, uno no piensa en los samples, sólo recuerda el viaje.
Ese es, probablemente, el mayor logro de “Since I Left You”. Convertir los fragmentos incorporados en un homenaje y el reciclaje, en poesía. Ningún fragmento pretende eclipsar al original; al contrario, cada uno amplía su significado al convivir con cientos de sonidos procedentes de lugares distintos. Es como entrar en una fiesta donde coinciden músicos de todos los continentes y de todas las épocas sin que nadie intente imponerse sobre los demás. La música deja de entenderse como una línea recta para convertirse en una enorme red de conexiones invisibles. De repente comprendemos que toda canción es atemporal, y transciende del olvido, esperando ser rescatada en cualquier momento.

Quizá esa sea la gran lección que comparten Rejuvenation, Endtroducing….. y Since I Left You. Los tres hablan de la memoria, aunque lo hagan desde lugares completamente distintos. The Meters escribieron un vocabulario rítmico que otros terminaron hablando con diferentes acentos. DJ Shadow convirtió el acto de coleccionar discos en literatura sonora. The Avalanches demostraron que miles de recuerdos dispersos podían transformarse en una sola emoción. Ninguno de ellos utilizó el sampler como un truco tecnológico. Lo utilizaron como una máquina del tiempo. Y ahí reside toda la belleza de esta cultura. Ciertamente hay coleccionistas que creen que compramos discos para preservar el pasado. Los grandes productores saben que también compran futuros posibles. Cada vinilo olvidado en una caja de mercadillo puede contener el próximo gran álbum de alguien que todavía no ha nacido.
Porque la música nunca desaparece. Cambia de manos. Cambia de contexto. Cambia de significado. Y aun así, permanece, esperando pacientemente a que otra aguja vuelva a tocar el surco exacto donde la memoria decide recuperarse y comenzar de nuevo.

Discografía de la Trilogía
1. Rejuvenation — The MetersReprise Records, 16 Noviembre 1974

Lista de Temas
1. People Say
2. Love Is for Me
3. Just Kissed My Baby
4. What’cha Say
5. Jungle Man
6. Hey Pocky A-Way
7. It Ain’t No Use
8. Loving You Is on My Mind

2. Endtroducing….. — DJ Shadow, Mo’ Wax records, 19 Noviembre 1996

Lista de Temas
1. Best Foot Forward
2. Building Steam with a Grain of Salt
3. The Number Song
4. Changeling
5. What Does Your Soul Look Like (Part 4)
6. Untitled
7. Stem / Long Stem
8. Mutual Slump
9. Organ Donor
10. Why Hip Hop Sucks in ’96
11. Midnight in a Perfect World
12. Napalm Brain / Scatter Brain
13. What Does Your Soul Look Like (Part 1 – Blue Sky Revisit)

3. Since I Left You — The Avalanches, Modular Recordings, 27 Noviembre 2000 (Australia)

Lista de Temas
1. Since I Left You
2. Stay Another Season
3. Radio
4. Two Hearts in 3/4 Time
5. Avalanche Rock
6. Flight Tonight
7. Close to You
8. Diners Only
9. A Different Feeling
10. Electricity
11. Tonight May Have to Last Me All My Life
12. Pablo’s Cruise
13. Frontier Psychiatrist
14. Etoh
15. Summer Crane
16. Little Journey
17. Live at Dominoes
18. Extra Kings

